Cómo planificar actividades para la sala de 2 años (deambuladores)
Entre el año y los dos años pasa algo grande: caminar deja de ser una novedad y se vuelve una herramienta. Empieza el "no" como palabra propia, el juego simbólico da sus primeros pasos, y la exploración autónoma del espacio cambia por completo lo que una actividad puede ofrecer. Planificar para este tramo (que el marco curricular llama "deambuladores") tiene sus propios criterios.
Qué cambia respecto a la sala de bebés
Con bebés, la actividad gira en torno al vínculo y al descubrimiento sensorial guiado. Con deambuladores, aparece algo nuevo: la iniciativa propia. Un niño o niña de esta edad no solo explora lo que se le ofrece — empieza a elegir, a repetir lo que le interesó, a decir que no quiere seguir. Una planificación que no deja lugar a esa iniciativa (todo guiado, sin margen de elección) choca con lo que el grupo está desarrollando en ese momento.
El eje autonomía, del área "Del Conocimiento de Sí Mismo", pasa a tener mucho más peso que en la sala de bebés — junto con corporeidad e identidad, que siguen siendo centrales. (Ver la sala de bebés y los 13 ejes, guía rápida.)
Espacio para elegir, no solo para explorar
Una actividad para deambuladores funciona mejor cuando ofrece opciones dentro de un mismo material en vez de un solo camino correcto — por ejemplo, varios objetos para elegir con qué jugar primero, en vez de una secuencia de pasos que todos tienen que seguir igual. Esto no es "dejarlos solos": el adulto sigue presente y disponible, pero el niño o niña decide más.
Los primeros juegos de "como si"
Empiezan a aparecer indicios de juego simbólico — usar un objeto para representar otro, imitar una acción cotidiana (dar de comer a un muñeco, "hablar" por un teléfono de juguete). No hace falta forzarlo, pero conviene que el material disponible lo habilite: objetos simples, no necesariamente "de verdad", que se puedan reinterpretar.
Todavía un elemento por vez
Sigue aplicando el mismo criterio que en la sala de bebés: variar un solo elemento por actividad (el material, el espacio, o el estímulo), no varios a la vez. La capacidad de sostener la atención creció respecto al año anterior, pero todavía es limitada — la previsibilidad sigue ayudando más que la novedad constante.
En MiPlani PI, la complejidad de cada actividad se calcula según la edad real de tu grupo (no solo la etiqueta "deambuladores"), así que una sala con niños de 13 meses y otra con niños de 22 meses reciben propuestas distintas, aunque las dos figuren como "deambuladores". Armá tu primera planificación.